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Kimonos y gis de Jiu-Jitsu ligeros

Si entrenas varias veces por semana en un gimnasio caluroso, los kimonos y gis de Jiu-Jitsu ligeros secan más rápido entre clases y pesan menos en la mochila. Su tejido sencillo cuesta menos que un gi tradicional y aguanta bien el ritmo de quienes apenas empiezan. Revisa las mallas de Jiu-Jitsu para usar debajo, compara los kimonos y gis de Jiu-Jitsu baratos si el presupuesto manda, busca kimonos y gis de Jiu-Jitsu para niños si es para tus hijos, o guarda el equipo en unas bolsas y mochilas de Jiu-Jitsu para no cargar todo suelto.

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Precio regular $ 3,989.00 MXN
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El error más común al comprar un kimono ligero es no lavarlo antes de confirmar que la talla sea la correcta, porque el algodón preencogido no es igual en todas las marcas y una talla que se ve perfecta en la tienda puede quedar chica después del primer lavado en agua caliente. Muchos compradores culpan al gi cuando en realidad el problema fue lavarlo mal desde el primer día. Un kimono ligero bien tratado mantiene su corte por temporadas, uno lavado con agua caliente y secadora puede encoger varios centímetros en las mangas y el pantalón. Por eso conviene comprar una talla arriba de lo normal si el gi no viene preencogido de fábrica, sobre todo en la manga, que es donde más se nota cuando queda corta.

En muchos gimnasios de México regalan, la neta, un gi pesado al alumno nuevo cuando uno ligero le serviría mejor el primer año, porque cuesta menos y el principiante todavía no jala fuerte con los agarres. Los kimonos y gis de Jiu-Jitsu ligeros suelen pesar entre 350 y 450 gramos por metro cuadrado, mientras que uno de tejido doble o gold weave puede llegar a 900. Esa diferencia de precio importa cuando alguien apenas está probando si el Jiu-Jitsu es lo suyo. La resistencia del tejido baja un poco frente a un gi más grueso, pero para alguien que entrena dos o tres veces por semana esa pérdida rara vez se nota en la práctica diaria.

El corte importa tanto como el peso de la tela. Los cortes para niños y para mujeres suelen venir más entallados en hombros y cadera, mientras que el corte tradicional deja más espacio para quienes entrenan con más volumen corporal. Si entrenas dos clases el mismo día o vives en clima caluroso, un gi para el verano en tejido sencillo seca antes de la siguiente sesión, algo que un gi de tejido doble casi nunca logra en pocas horas. Quienes compiten seguido también prefieren tener uno ligero en la maleta, porque pesa menos al viajar y aguanta bien un fin de semana de varias peleas seguidas.

Para quien apenas empieza, un kimono ligero rara vez es un problema, porque todavía no tiene la fuerza de agarre para desgastar la tela tan rápido como alguien con más experiencia en el tatame. Con el tiempo, cuando el agarre mejora y los entrenamientos se vuelven más intensos, ahí sí conviene revisar si el tejido sencillo sigue aguantando o si es momento de rotar hacia uno más grueso para las sesiones más duras de la semana. Los papás que compran para sus hijos también salen ganando con esta opción, porque los niños crecen rápido y un kimono más económico rinde mejor cuando hay que cambiar de talla cada pocos meses.

El tejido sencillo también ayuda con el olor cuando el gimnasio no tiene buena ventilación, porque el sudor se seca antes de que la humedad quede atrapada entre las fibras. Dejar el gi mojado dentro de la bolsa durante horas después de entrenar es de los errores más comunes, y con un tejido más grueso ese olor a encerrado se nota todavía más al día siguiente. Sacarlo de la bolsa apenas llegas a casa y dejarlo airear un rato antes de lavarlo evita buena parte del problema.

Elige un kimono ligero si entrenas varias veces por semana y necesitas que la tela aguante el ritmo sin quedar húmeda en la bolsa, porque esa es justo la ventaja del tejido sencillo frente al tejido doble. Evita esta opción si tu compañero habitual de entrenamiento es mucho más pesado y agarra fuerte todo el tiempo, porque el tejido sencillo cede antes bajo ese tipo de presión constante.

Lava el gi en agua fría y cuélgalo a secar en vez de meterlo a la secadora, así se conserva el corte y el algodón preencogido no sigue encogiendo con cada lavado. Un kimono ligero no es la mejor opción para quien entrena seis días a la semana con un solo gi, porque la tela necesita tiempo para secar y recuperarse entre sesiones. Para todos los demás, sobre todo quienes apenas empiezan o entrenan en clima cálido, un gi ligero cumple bien su función sin pesar en el bolsillo.

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